¿QUÉ ES ADVOCACY Y POR QUÉ TENDRÍA QUE IMPORTARNOS?

¿Por qué necesitamos hablar de lo que nos pasa? Desde niños, necesitamos frasear en voz alta lo que estamos haciendo para procesarlo y que nos salga mejor (fíjense en un niño coloreando y dándose a si mismo instrucciones para no salirse de la rayita; o cuando tenemos una bronca y le llamamos a un amigo para tomar un café y hablarlo). Cuando hablamos de una sociedad, esto ocurre cuando vemos una noticia y otra y otra y otra más del mismo tema en los medios. Esto quiere decir que todos estamos intentando encontrarle el sentido a esa novedad, a ese fenómeno: estamos tratando de entenderlo, de nombrarlo, y eventualmente, de solucionarlo. Lo que no tiene nombre no se entiende, no se procesa y por ende, no se soluciona.

Este es el principio de Social Advocacy. Poner un tema allá afuera: insistir en su importancia, en su repercusión y en algunas ideas iniciales de qué tendría que pasar para que se solucionara. Quienes normalmente hacen eso son las mismas personas que se ven afectadas por la problemática. Los llamados activistas son quienes suelen iniciar las movilizaciones, en muchas ocasiones, porque se involucran a nivel personal.

Todo esto suena muy bien. Pero, ¿qué pasa cuando hablamos de temas en los que hemos perdido la esperanza colectiva? Esos temas en los que lo primero que se nos viene a la mente es “¿para qué hacer algo si nada va a cambiar?” En este caso la situación es aún más compleja porque el tema ni siquiera se habla en medios; es un tema invisibilizado. El tema está enterrado y estamos resignados. Podemos decir que se ha normalizado: el subdesarrollo del deporte nacional, el mal nivel educativo en las escuelas públicas, el mal servicio en los institutos públicos de salud, que la gente tire basura, la corrupción. En esta lista hay algunos temas de los que se habla más y otros de los que se habla menos, pero todos tienen discursos y justificaciones comunes. “Pues es que somos tercer mundo” “siempre ha sido así” “aunque nos quejemos no pasa nada”.

Y quiero detenerme un poco en este último. En la queja. El estudio México Emergente de dlR (1) tiene claros indicadores que nos dicen que los mexicanos estamos hartos y queremos un cambio. Si lo pensamos, uno de los cambios más grandes que ya están en acción a nuestro alrededor ha sido cómo las marcas están más atentas a lo que los consumidores quieren y las personas más conscientes de su rol activo en la mejora de su performance. Todos parecen haber entendido ese “círculo virtuoso”: los ejecutivos no han sido indiferentes al rol participativo de la gente (hay quienes a los consumers incluso les llaman prosumers) y sobre todo, la gente se sabe poderosaLa clave es cómo trasladar eso a temáticas sociales; cómo trasladar esos derechos que hemos entendido poco a poco que tenemos como consumidores a cambiar el mindset ciudadano: “estamos tan acostumbrados a que violen nuestros derechos, que cuando estos se ejercen los llamamos privilegios” (2)

Una llave es la queja. Desmitificar que la queja no sirve, que la queja es de “quejosos”, que la queja es de personas que no contribuyen a la sociedad. Por el contrario: alzar la voz, encontrar mecanismos para hacerlo y no darnos por vencidos porque “de todos modos no pasa nada” es la respuesta. El servicio en un restaurante sí mejora si le explicas el problema al gerente; una marca sí toma en cuenta los comentarios que hacen de ella en sus redes sociales; una empresa sí desarrollará programas de responsabilidad social corporativa en la medida en que sus consumidores vean valor en las iniciativas (3), los políticos sí se verán presionados en la medida en que los ciudadanos entiendan sus derechos e insistan, insistan e insistan en que deben ser respetados y no se trata de privilegios. Esto es el más puro advocacy, sentirse poderosos. Primero, creer que la solución existe y después, entender algo simple: estamos más cerca de la solución si no nos quedamos callados y exigimos, exigimos, exigimos hasta que las cosas cambien. Por que sí cambian. Ejemplos hay muchos.

Es común citar a Martin Luther King Jr cuando hablamos de cosas realmente transformadoras. Él decía que nuestras vidas comienzan a terminar el día que dejamos de hablar de las cosas que realmente importan. ¿Qué temas reconoces en tu entorno que sí podrían cambiar pero hemos invisibilizado? Empecemos por ahí.

Referencias:

  1. De la Riva (2015) México Rifado. Ambar Diseño
  2. Merlín (@vulgtas) 28 Junio 2017; 1:58PM. Tweet.
  3. http://www.delarivagroup.com/es/responsabilidad-social/